Buena
Voluntad Mundial
es una actividad de servicio para establecer rectas relaciones
humanas y resolver los problemas de la humanidad mediante
el poder constructivo de la buena voluntad. Las actividades
de Buena Voluntad Mundial son esencialmente de carácter educativo.

El
trabajo de Buena Voluntad se basa en los principios de hermandad,
unidad humana, participación, y también en los derechos y
las libertades fundamentales presentadas por las Naciones
Unidas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Buena Voluntad es una organización de servicio mundial que
practica el principio de no discriminación en las razas, religiones,
ideologías y convicciones políticas y económicas.

Buena
Voluntad Mundial tiene tres objetivos principales:
Ayudar a movilizar la energía de la buena voluntad.
Cooperar en el trabajo de preparación para la entrada
de la nueva era o nuevo orden.
Educar a la opinión pública sobre las causas de los
principales problemas mundiales y ayudar a crear la forma
mental de solución de los mismos.

Buena
Voluntad Mundial es una asociación voluntaria de hombres
y mujeres, abierta
a todos quienes apoyen sus principios y objetivos. Buena Voluntad
Mundial no es una organización de miembros ni existen tareas
para ellos. Buena Voluntad Mundial es una Organización No
Gubernamental (ONG) acreditada en la Oficina de Información
de las Naciones Unidas.

El trabajo es financiado exclusivamente
por contribuciones voluntarias o donaciones.

La Voluntad al Bien Muchas personas, profundamente interesadas
en la tendencia de los asuntos humanos, aspiran a encontrar
formas de contribuir a la solución de los problemas mundiales
de manera nueva y práctica. Pero ellos no saben con quién
asociarse ni qué hacer. Como individuos se sienten incapaces
y no creen en las anticuadas campañas estereotipadas de acción,
pero reconocen la cualidad humana más contagiosa que puede
ser organizada y hecha efectiva: la buena voluntad. Los hombres
y mujeres de buena voluntad constituyen potencialmente el
haber más rico y poderoso de cualquier nación y pueden influir
enormemente sobre la opinión pública cuando están adecuadamente
asociados y enfocados.
Son necesarios un sentido más profundo de la realidad, fundado
en valores más amplios, y un nuevo reconocimiento de la humanidad
como unidad de vida divina dentro de un universo ordenado
y pleno de propósito. Seis reconocimientos pueden proporcionar
la base para esta comprensión más profunda:
Uno:
La humanidad no sigue un derrotero azaroso e incierto, existe
un Plan. Este Plan ha existido siempre y es parte del gran
diseño del cosmos. El Plan se ha cumplido por medio del desarrollo
evolutivo del pasado y gracias a impulsos especiales dados,
edad tras edad, por los grandes líderes, instructores e intuitivos
de la raza humana.
Dos: Existe un gobierno espiritual interno del planeta,
conocido bajo diferentes nombres como: la Jerarquía Espiritual,
la Sociedad de Mentes Iluminadas o Cristo y su Iglesia, de
acuerdo con las diversas tradiciones religiosas. La humanidad
nunca es dejada sin dirección o guía espiritual, pues esto
forma parte del Plan.
Tres:
Existe una difundida expectativa que nosotros denominamos
la "Era de Maitreya" -según se la conoce en Oriente- la cual
se instaurará cuando el Instructor mundial y actual conductor
de la Jerarquía espiritual, el Cristo, reaparezca entre los
hombres para entonar la nota clave de la nueva era.
Cuatro:
Existen millones de personas en todas partes del mundo, que
están mentalmente vinculadas con dicho Plan. Ellas trabajan
para que sea expresado. Esas personas son conscientes, en
forma viva y activa, de que la humanidad es una unidad interdependiente.
Consideran a los diversos sistemas sociales, religiosos y
nacionales en los cuales prestan servicio, como modos de expandir
la conciencia humana y métodos por los cuales la humanidad
aprende las lecciones necesarias. Su principal función, por
medio de su ejemplo viviente, es dar a la humanidad una nueva
y mejor visión de lo que la vida puede ser.
Cinco:
El corazón de la humanidad está despertando. Nuestra era se
destaca por el crecimiento de la buena voluntad y el esfuerzo
altruista. Todas las crisis, guerras y catástrofes del siglo
XX han sido incapaces de quebrantar el espíritu humano.
Seis: El Plan para la humanidad se basa en los principios
de participación, colaboración, hermandad práctica, rectas
relaciones entre los hombres y entre las naciones, y buena
voluntad en acción. Tales reconocimientos proporcionan una
nueva dimensión a la realidad espiritual y una extensa perspectiva
de nuestra situación. Ofrecen la oportunidad de colaborar
en la evolución espiritual de la humanidad y acrecientan su
capacidad para lograr la libertad.
Es
necesario valor para expresar la buena voluntad e iniciar
la tarea de preparación para el nuevo orden mundial.

DECLARAMOS
nuestra lealtad a la raza de los hombres.
CREEMOS
que existe en todos los hombres un potencial para el bien.
CREEMOS
que el corazón de la humanidad es sano.
CREEMOS
que los hombres pueden convivir en redas relaciones y en paz.
CREEMOS
en el poder de la buena voluntad para traer justicia, paz
y progreso para la entera humanidad.
AFIRMAMOS
nuestra intención de aplicar la buena voluntad en nuestras
relaciones, en nuestros asuntos cotidianos y en nuestras actitudes,
hacia quienes pertenecen a otras naciones, razas, religiones
y trasfondo social

La
esperanza del futuro reside en las manos de los hombres y
mujeres de buena voluntad. Sin una amplia colaboración y cooperación,
los dirigentes, expertos, técnicos, ejecutivos y especialistas
en todos los sectores de la vida serían relativamente impotentes
para realizar su trabajo. La enfocada e iluminada opinión
pública es uno de los factores más importantes para la reconstrucción
del mundo; pero ha sido poco empleada. La principal necesidad
actual consiste en educar a la opinión pública mundial acerca
del significado de la buena voluntad y de las rectas relaciones
humanas, como una poderosa energía creadora y una nueva manera
de vivir, y movilizar a los hombres y mujeres de buena voluntad
para establecer la buena voluntad como una nota clave de la
civilización de la nueva era Buena Voluntad Mundial colabora
en esta tarea mediante:
El
apoyo al trabajo de las Naciones Unidas y sus organismos
especializados.
Un
programa de distribución de folletos a todas partes del
mundo, con la ayuda de asociados voluntarios y grupos cooperadores.
Cuadernos
de estudio que tratan algunos de los mayores problemas
mundiales.

Preparación
para la reaparición de Cristo Este es un tiempo de preparación
no sólo para una nueva civilización y cultura en un nuevo
orden mundial, sino también para la llegada de una nueva dispensación
espiritual.
La humanidad no sigue un derrotero incierto. Existe un Plan
divino en el cosmos del cual somos una parte. AI final de
una era, los recursos humanos y las instituciones establecidas
se muestran inadecuadas para enfrentar los problemas y las
necesidades mundiales. Durante ese tiempo, el advenimiento
de un Maestro, un líder espiritual o Avatar, es anticipado
e invocado por las masas humanas en todas partes del mundo.
Hoy la reaparición del Instructor mundial -el Cristo- es esperada
por millones, no sólo por quienes profesan la fe cristiana
sino por aquellos de cualquier creencia que esperan al Avatar
bajo otros nombres: el señor Maitreya, Krishna, el Mesías,
el Iman Mahdi y el Bodhisattva.

En
un mundo en crisis es urgente establecer rectas relaciones
entre los hombres y entre las naciones. El actual problema
inmediato consiste en contrarrestar la separatividad egoísta
mediante la técnica de la entrenada, imaginativa, creadora
y práctica buena voluntad. No hay problema que no pueda ser
resuelto por la energía de la buena voluntad y ningún problema
puede resolverse sin ella. La buena voluntad practicada realmente
entre grupos de educadores, científicos, políticos, religiosos,
sociólogos, psicólogos, filósofos, etc., y por cualquier nación
y naciones puede cambiar al mundo.
Buena Voluntad Mundial proporciona una serie de Cuadernos
de Estudios sobre los principales problemas del progreso humano.
El énfasis es puesto sobre las causas subyacentes y las tendencias
emergentes, más que sobre los efectos de los acontecimientos.
Se fomenta el empleo de la mente entrenada, a fin de pensar
y meditar reflexivamente.
Los
problemas considerados incluyen:
Capital,
trabajo y ocupación.
Las
minorías raciales.
Los
problemas de la religión.
Los
niños del mundo.
La
psicología de las naciones.
La
unidad internacional.
Existen muchos otros problemas pero estos son los principales
que enfrenta actualmente la humanidad y deben ser resueltos
por el establecimiento de rectas relaciones humanas entre
individuos y entre naciones.
Fundación
Lucis realiza la distribución del material de Buena
Voluntad sin cargo alguno. No obstante, la periódica
contribución voluntaria ayuda a mantener la difusión
por diferentes medios y el envío del material a quienes
están deseosos de compenetrarse de los principios y
valores que inspiran este trabajo.
Desde el lugar que ocupamos en la sociedad, TODOS, de alguna
manera podemos contribuir a construir un mundo mejor, comenzando
por nuestro propio medio ambiente.
Lucis dispone de una serie de cuadernillos con material de
Buena Voluntad. Si a usted le interesa recibirlos llene el
siguiente formulario.
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