Por primera vez en la historia de la humanidad el mundo reconoce y acepta su responsabilidad para procurar el justo bienestar de la raza humana. Existe un solo mundo.

Sin embargo tales responsabilidades hasta ahora han sido admitidas y aceptadas en el nivel físico y material, aplicando al sufrimiento humano sólo medidas terapéuticas puramente materiales, así como se aplica un vendaje a una herida.

Aunque el bienestar físico, la seguridad y el verse libre de necesidades deben prevalecer en una sociedad estable  y bien ordenada, no es suficiente, es imprescindible alcanzar la unidad internacional, desarrollar el espíritu de colaboración entre los hombres, pueblos y naciones del mundo. Esto nos protegerá de otras heridas auto inflingidas al cuerpo de la humanidad.

La separación física, las dispares oportunidades, las extremas riqueza y pobreza que causan fricción, competencia y guerra entre los hombres, se debe a que no se reconoce ni actúa de acuerdo al concepto espiritual esencial de que la humanidad es Una.

En efecto, la interrelación de la humanidad es muy estrecha, siendo tal su interdependencia espiritual, mental y sicológica, que cualquier solución permanente de los problemas humanos, que dividen y crucifican a la humanidad, debe basarse en esta premisa y en la escala espiritual de valores que, en realidad, reemplazará a los beneficios materiales que el hombre anhela. El deseo por los bienes materiales y poder material habrán de ser reemplazados por la aspiración espiritual.

A pesar de las sumas de dinero destinadas a aliviar el sufrimiento y las necesidades, aunque fueran suficientes para satisfacerlas no alcanzan. El nuevo voluntariado que ha despertado en la actual humanidad requiere ser promovido e impulsado y es necesario afianzar la educación espiritual de la mente humana, con el fin de reconocer y practicar los principios sobre los cuales debería estar basada una sociedad sana e interactiva.

Muchas personas dan su tiempo, energía, capacidad y dinero a fin de desarrollar el propósito que impulsa a la Fundación Lucis: ayudar a demostrar que existe Un mundo, Una Humanidad y Un Dios.


Fundación Lucis fue creada en la década del cuarenta en Buenos Aires. Obtuvo la Personería Jurídica el 7 de octubre de 1960. Su objetivo consiste en:

“Fomentar el estudio de las religiones comparadas, la filosofía, la ciencia y el arte; alentar toda idea y propósito que tienda a ampliar la comprensión entre los hombres, la expansión de las relaciones pacíficas en la humanidad, la difusión de literatura de carácter ético, estético y educativo y la consagración a todo tipo de actividades que tiendan a aliviar el sufrimiento humano”

Fundación Lucis es una organización de servicio mundial, sin fines de lucro que el dinero que recibe lo aplica en la promoción de actividades relacionadas con el establecimiento de rectas relaciones humanas y en la colaboración y participación mundiales.


Fundación Lucis tiene como propósito sustituir el actual materialismo existente en las relaciones humanas e internacionales y en los asuntos mundiales, por los valores espirituales. La frase “valores espirituales” tiene un amplio significado. Expresa un esfuerzo incluyente hacia el mejoramiento, la elevación y la comprensión humanos; incluye la tolerancia hacia todos los credos, puntos de vista honestos y sinceros y pensamientos que lleven al desarrollo integral del ser humano y a la subordinación del propio interés para beneficio de todos, mientras proclama el valor supremo del individuo. Específicamente incluye todo aquello que tiende a la unidad y a la síntesis internacionales.

Fundación Lucis no tiene formulaciones dogmáticas de la verdad. El impulso motivador es el amor de Dios, cuando actúa como amor a la humanidad y servicio a la raza humana. Existe un solo Dios.


Fundación Lucis
, de acuerdo con las bases fundamentales de la institución, realiza la edición y difusión de los libros de Alice A. Bailey, amanuense de El Tibetano; traducidos por fundadores de la Institución bajo el impulso y expresa autorización de su autora. Fundación Lucis coordina a SOPHIA Escuela de Estudios Espirituales (Proyección de Escuela Arcana) y sus actividades de servicio: Buena Voluntad (Servicio en Acción) y Triángulos (Servicio en Cooperación).

Fundación Lucis, a través de sus fundadores, en consonancia con la difusión de la Enseñanza desde fines de la década del cuarenta, aceptó y asumió la responsabilidad de la traducción de todos los libros del inglés al castellano y su edición, por sugerencia y expresa autorización de su autora, Alice A. Bailey.
La Publicación de los libros se halla financiada por un Fondo para los Libros de El Tibetano, que consiste en un capital destinado a perpetuar las Enseñanzas de El Tibetano y de Alice A. Bailey, en castellano en todas partes del mundo.

Para profundizar acerca del contenido, la propuesta y los postulados para el estudio puede buscar en:

El estudio propuesto por la Escuela es autodidacta y se realiza por correspondencia poniendo el énfasis en el conocimiento de sí mismo, la búsqueda del perfeccionamiento a través del desenvolvimiento de la autoconciencia y de la conciencia grupal, basándose en los principios de la Sabiduría Eterna y en fundamentos filosóficos y sicológicos profundos, para lograr el equilibrio y la armonía en el vivir y en el Ser. La intención que guía al Grupo Orientador, que atiende los trabajos de los estudiantes, consiste en ayudarlos a pensar por sí mismos poniendo a su disposición la experiencia conjunta del grupo.

SOPHIA E.E.E. es proyección de Escuela Arcana. No se dictan clases presenciales, ni se toman exámenes. No hay cuota establecida para los cursos de entrenamiento, el estudiante decide su contribución voluntariamente. Es no sectaria y apolítica.


En el año 1931, el Maestro Djwhal Khul inicia el entrenamiento de un grupo de aproximadamente cuarenta y cinco personas entre las cuales figuraba Don Francisco Brualla, a quién posteriormente le sugirió difundiera la Enseñanza en Latinoamérica. Así, bajo el nombre de Sophia, Francisco Brualla comenzó esta tarea en Buenos Aires.

A fines de la década del cuarenta, Alice A. Bailey fundadora de Escuela Arcana, desde Nueva York propuso a los continuadores de la obra de Don Francisco Brualla, en Buenos Aires, asumir el entrenamiento de los estudiantes latinoamericanos, siguiendo la metodología de Escuela Arcana. Esta propuesta se aceptó y realizó hasta 1993, momento en que, por diferencias de organización Lucis Trust New York requirió se abandone la enseñanza con el nombre de Escuela Arcana. Razón por la cual se prosiguió con el trabajo de difusión de la Enseñanza (sugerida por A.A.B.) con el  nombre de SOPHIA Escuela de Estudios Espirituales como proyección de la Escuela Arcana fundada por Alice A. Bailey con la anuencia del Maestro D.K.

Para mayor información relativa a la Enseñanza de
RODRIGUEZ PEÑA 208, P. 4º C 1020 ADF - Tel.: (54-11) 4371-8541 BUENOS AIRES - ARGENTINA

Esta enseñanza es difundida en inglés y en otros idiomas por Lucis Trust:
En Nueva York: En Londres: En Ginebra:
Lucis Trust Lucis Trust Lucis Trust
120 Wall Street 3 White hall Court, Suit 54 1 rue de Varembé 3è
24th Floor London SW 1A 2EF Case postale 31

10005 Nueva York
N.Y. USA

Inglaterra
UK
1211 Ginebra 20
SUIZA


El principal propósito de Buena Voluntad es establecer rectas relaciones humanas, comprensión mutua entre las naciones y colaboración mundial, mediante la aplicación práctica del principio de buena voluntad. Este propósito está basado en el reconocimiento de que es en el futuro donde reside la acción cooperativa inteligente de los hombres y mujeres de buena voluntad de todo el mundo que responden a la nueva conciencia humana.

Ese reconocimiento, la acción cooperativa inteligente y la colaboración se extiende a individuos y grupos que emplean la energía de la buena voluntad según su modalidad y circunstancias, y por medio de sus actividades organizadas prestan servicio a las necesidades humanas, solucionando sus problemas sin distinción de razas, credos o clases. Buena Voluntad es una actividad esencialmente educativa y consiste en:

1. La difusión de la energía de Buena Voluntad despertando esa energía latente en todo corazón humano. Fundación Lucis realiza esta difusión proporcionando material de BUENA VOLUNTAD MUNDIAL y mediante la publicación de la revista titulada EL SERVIDOR.

2. Colaborar en la preparación para la Reaparición del Instructor del Mundo, promoviendo las correctas relaciones humanas y mediante la Distribución de:

3. Proporcionar material de estudio y análisis sobre los Problemas de la Humanidad.


Las actividades de Buena Voluntad están financiadas por las donaciones voluntarias de hombres y mujeres de buena voluntad, interesados en mantener y expandir este servicio para la humanidad.

La actividad de Triángulos fue creada por El Tibetano para estimular el acrecentamiento de las rectas relaciones humanas. Constituye un esfuerzo para unir en un servicio espiritual de buena voluntad a hombres y mujeres de ideas similares.

Es una actividad mental que emplea el poder del pensamiento y de la plegaria para invocar luz y buena voluntad para el género humano.

El trabajo de triángulos es realizado por grupos de tres personas que se unen diariamente en pensamiento y propósito, vinculadas en una Red mundial, para trasmitir entre los pueblos del mundo la buena voluntad iluminada. Así se crea un “clima espiritual” mundial de luz y amor sobre la humanidad.